Lucy no necesitó preguntar qué había hecho Klosse para convencer a Libi, le bastó ver su felicidad mientras cargaba a los cachorros que estaban en adopción.
—Casi me dio un infarto al ver el dinero que Irum me depositó para comprar un perro.
La cifra sorprendió hasta a Lucy. Con ese dinero Libi se podía comprar a todos los perros de la ciudad. Los recursos le sobraban para manipularla.
—Klosse te tiene en sus manos.
—He decidido confiar en él y él también confía en mí, ya devolvió el alcohol