Acostadas sobre la alfombra de la sala, Libi, Lucy y Espi jugaban a las cartas en su noche de chicas. Hacían pares y quien se quedara con el par de la carta que tenían escondida debajo de un cojín, tendría que hacer una penitencia. A Libi le había tocado cantar una canción en chino y Espi había tenido que bailar rock and roll. Lucy seguía invicta.
Hasta que perdió y fue Espi quien propuso la penitencia. Lucy se levantó y en pijama y pantuflas salió a la calle porque no era ninguna cobarde y gr