Lucy regresó a casa de Libi por la tarde, en parte para enterarse de lo que había ocurrido y también para mantener en pie el fin de semana de chicas. No obtuvo mucha información. Después de darse un baño, Libi se tomó dos píldoras para dormir y ya estaba en el quinto sueño.
Recibió al hombre que llegó a arreglar la puerta y lo estuvo vigilando mientras trabajaba. Usaba él un overall azul, con un logo que decía «Nexus».
—¿Cuánto es? —le preguntó ella cuando el arreglo estuvo terminado.
—Es un