Clara Isabel está en el área de lavandería sentada en el borde de la pileta esperando a que sus prendas de vestir se terminen de secar, cuando escuchó el grito de su esposo, se alarmó a tal grado que sus nervios se dispararon y empezó a llorar, el embarazo la tiene muy sensible y saber que ese hombre ya ha llegado a la casa y de paso se escucha molesto, eso le ha afectado a ella en gran manera.
Se quedó callada, no le respondió y se acurrucó en un rinconcito para que si él entra no la vea y se