Clara Isabel regresó a la casa y le comentó a la niñera acerca de la decisión que ha tomado sobre ella la fábrica. Le consultó que si ella está dispuesta a apoyarla en este giro inesperado del destino, por fortuna, la chica le dijo que con tal de que le pague para comprar sus cosas personales, ella con gusto les acompañará a donde sea que vayan, total ella no tiene a nadie en este mundo por quien velar.
Al día siguiente, ambas chicas comenzaron a hacer sus maletas desde muy temprano y luego sal