Capítulo 124.3- El Príncipe Licántropo

Acto III-Palabras prohibidas para un villano (Cady) ~

Antes, a mis 17 años de edad, solía ser yo quien debía recoger a mi "padre" del casino o llevarlo a rastras hasta la casa. Después de que murió mi madre, Donovan Dawson se convirtió en un bebedor compulsivo que solía culparme por la pérdida de mi hermano que no pudo nacer y mi madre a quien no le evité la caída de las escaleras. Dijo que yo era una calamidad y que para expiar mis pecados debía asumir mis consecuencias. Lo hice sin rechistar, jamás me compadecí de mi misma ni veía a ese hombre como el desobligado que era pues la culpa me lo impedía.

Luego a mis 18 años, cuando casi morí en el hospital por una puñalada, tuve que alejarme de él por seguridad. Aun así, jamás pude deshacerme de esa culpa en vida ni tampoco pude empujarlo lejos del todo. Pero al menos ya no tenía que cuidar de él como antes ni tampoco fue tanto el tiempo que iba y volvía con un hombre borracho y pesado en la espalda. 

Así que estoy acostumbrada a este tipo de situaciones. Tener que arrastrar a un borracho cuyo peso me dobla o triplica no es nada para la fuerza de un lobo sin embargo no sabía que Ery pudiera ser tan necio cuando se encuentra en este estado.

— ¡Terrence Gian Avery! ¡Levántate en este instante!

Aunque tengo la fuerza de Chiara conmigo no puedo compararme al peso y tamaño de un Alfa y su musculatura. Pero lo más complicado de todo es que el desgraciado opone tanta resistencia como un perro en entrenamiento cuando le ponen una correa por primera vez.

Al principio todo esto le pareció divertido a Hershey quien se reía sin dejar de sostener su vientre hasta que poco a poco fue perdiendo esa frescura.

—¡¡¡Lin-Lin!!! Juro que losh reconshilio, no me dejesh ¿shiii?

Aunque Lina tiene un rostro que dice “qué fastidio” sigue de rodillas soportando al hombre lobo que no ha querido soltarla desde el momento en que pudo prendarse de ella.

—Usted es un Beta, no debería estar tomado ni ser tan irresponsable.

¡¿Ese es Milo?! Debo estar soñando porque jamás en la vida me habría imaginado a él, quien siempre es tan serio, llorando a moco tendido sobre las piernas de Lina.

—Noooou vueeelvooo a tomaaar, shi te quedash conmigoooo~

— ¡Ugh! ¡Aléjese de mi cachorro! —Empuja al gran hombre pero este se aferra más que un molusco.

¡Oye cuidado que me aplastas a mi linda Beta! ¡Recuerda que está embarazada, bruto!

—Oh, shiertooo, tu cashhorro, perdona por lash moleshtiash pequeñínnn~

Entonces tanto Hersh como yo palidecemos al ver a Milo acariciar el vientre de Lina y acurrucar su cabeza ahí mismo. Ella tampoco puede creer que se haya atrevido a tanto.

—Be-Beta Rockbone…

—Eshh un hermosho shonido~ Tal como lo había imaginado~

Hershey se cubre la boca, yo haría lo mismo si no fuera que cierto Alfa borracho me acaba de abrazar la pierna y restriega su rostro como gato mientras RON-RO-NEA, en serio está ronroneando el desgraciado hombre lobo.

— ¿Por qué mirashh tanto a mi Betaaaaah~? ¿Te gushta máshh que yooo~?

Por dios, ya no puedo más con este Alfa bobo.

—Alfa Ery, ya basta…

— ¿”ALFA ERY”? ¿Cómo que Alfa Ery? ¡¿YA NO SHOY TU GIAN?! ¡Llámame Gian! ¡Tu novio!

—Te estás comportando como un completo---

— ¡¿Lo veeesh?! ¡Ya no me quieresh!         

Qué cosas más absurdas dice, si no lo quisiera y no me importara ya lo habría dejado en el suelo desde el primer intento.

 —Por supuesto que te quiero, Gian—Le digo con fastidio pero sin mentirle, de verdad lo quiero… incluso cuando se comporta como un tonto por la borrachera.

Pero eso a él parece ofenderle pues me mira como si acabara de patearlo y lleno de lágrimas me acusa de no quererlo realmente.

— ¡Dishesh que me quieresh pero no me amashhh!

Este Alfa necio, estoy acostumbrada a tratar con borrachos que me insultan, no con los que se comportan como niños y lloran. Cuando veo llorar a mi novio no puedo evitar querer abrazarlo pero en su estado también me dan ganas de patearlo y dejarlo ahí tirado.

Por supuesto jamás podría tener la sangre fría de hacerlo porque él me gusta mucho, le quiero tanto que me conmueve cuando me mira con esos ojos de cachorro buscando hogar en la calle.

‘Eso se llama lástima’

Puede ser, pero es más grande que eso.

— ¿No puedesh amarme, Cadenzha? —Con cuidado agacho mi cuerpo hasta quedar a su altura y acaricio su cabeza—Te amo… Te amo mucho…

—Alfa tonto, ni siquiera tienes que preguntarlo porque yo te---

— ¡¿Qué roña pasa aquí?! —La Voz  de Jerome interrumpe mi confesión.

El Gamma de mi pareja observa sorprendido al poderoso Alfa y a su Beta suplicando de rodillas a dos hembras mientras arquea la ceja y voltea a ver a su esposa quien niega avergonzada con la cabeza luego le reclama al recordar que está enfadada.

— ¿Por qué es tan difícil contactarte estos días? Tuve que pedir a Yeha que te buscara porque bloqueaste el enlace mental---

Jerome camina firme y abraza con fuerza a Hershey.

—Perdóname, Sherry—Hershey llora y golpea su pecho pero él permanece inmóvil—Perdóname por dejarte sola, ya estoy aquí.

El llanto de Hershey se prolonga mientras Lina y yo intentamos lidiar con estos hombres lobo tan problemáticos. Ni siquiera puedo conmoverme de que mi mejor amiga esté abrazando a su esposo porque Ery se me ha pegado como un oso perezoso y se ha quedado dormido sobre mí.

Bueno, eso es lo que parece. Cuando intento empujarlo se aferra con fuerza y suelta unos gruñidos suaves.

Después de Limpiar las lágrimas de Hershey, el valeroso Gamma se dirige respetuosamente a su Beta Milo Rockbone quien sigue sin querer soltar a Lina.

—Hombre, no voy siquiera a preguntar qué carajo haces abrazando a Lina de Fritz, suéltala de buena vez.

—No hashta que me crea—Dice Milo abrazado de Lina quien sigue en shock por todo lo que hizo como escuchar a su hijo en el vientre.

—Creo en lo que dijo Beta Rockbone—Murmura tan suave que apenas se puede escuchar—Vamos, al menos necesita entrar y descansar.

Con eso le basta a Milo para volverse más dócil y dejarse manipular por Jerome quien lo recarga en su hombro llevándole casi a cuestas hasta el hogar de Lina. Después de unos pocos minutos vuelve a salir y levanta a Ery, aunque quisiera preguntar se traga cualquier comentario mientras me da una llave.

—Me dijo Hershey que hoy se quedarán en nuestro hogar. Voy a escoltarlos hasta allá.

—Es mi deber proteger a mi Alfa.

—Tienes vacaciones.

—Aunque tengo suspensión preventiva—Dice tragando un gruñido—Mi esposa no me perdonará si dejo así al esposo de mi cuñada, además…

—En lo que respecta a los actos imperdonables, creo que ya habrás notado que Hershey no es ninguna tonta.

Ella sabe que algo está mal con Jerome. Pero Hersh no puede preguntarle porque ella misma debe guardar muchos secretos, a este paso ambos terminarán por colapsar.

—Lo sé, ambas tienen un terrible sentido de intuición.

¿Entonces por qué continúa alejado de todos? Hershey se preocupa por él, Ery y Milo también… Desearía que esos días en que todos ellos podían sonreír tranquilamente volvieran.

—No es tu culpa—Me dice él mientras carga a Ery en su espalda.

Si lo es.

Yo escribí una historia trágica a último minuto, aunque no pueda recordar la razón por la que guardé tal rencor, esto es consecuencia de mi venganza.

Cuando escribí ese horrible final jamás pensé que fuera a afectar a tantas personas. Porque aunque sean personajes de una novela, ellos son tan reales como Sarah y Josh.

—No me mires como si fuera una víctima—Me advierte gruñendo—La compasión inmerecida es peor que acónito sobre la herida de un victimario.

—No eres un---

—No importa cuánto se quiera redimir al mal, si esa es su naturaleza nada le va a cambiar—Me mira—No digas que no lo soy porque no me conoces para saberlo.

Conocí a Josh Bury, quizá nunca le presté la suficiente atención pero creo en lo mucho que ama a Sarah y también en lo que vi con mis propios ojos, el cómo Jerome prefirió morir que acabar con la vida de su Alfa.

—Conozco lo suficiente, Jerry.

El resto del camino ninguno de nosotros habló, en algún momento Jerome tomó la forma de su lobo y me dejó encargada su ropa para llevar a Ery hasta el edificio de sirvientes de alto rango.

Al llegar le entregué su ropa que aceptó tomando esta con su hocico luego nos diirigió una pequeña reverencia antes de correr hasta perderse de vista.

No fue hasta que estuvo muy lejos que me acordé de algo muy importante.

—No subió a Ery por las escaleras.

Supongo que eso significa que debo encargarme de esto yo sola.

Al menos está dormido, no se opondrá a que lo muevas como hace un momento’

Terrence Gian Avery, cuántos problemas puedes ocasionar con una simple borrachera. Suspiro y me acomodo el vestido, lo bueno que debajo llevo mi ropa de dormir.

*** 

Mi progenitor era un hombre mucho más robusto y pesado, sin embargo Ery por todo el entrenamiento y su condición como lobo es mucho más macizo. Subirlo por las escaleras es muy complicado pues es como arrastrar un gran costal lleno de piedras.

—Si estuvieras despierto podrías subir tú solo ¡Oye!

Apenas llevo la mitad del camino cuando comienzo a golpearle las mejillas.

—Despierta, Alfa tonto.

¡Al menos arrastra tu propio trasero un piso más! Ery sigue inconsciente cuando vuelvo a pegarle unas bofetadas sin éxito pues ni siquiera ronca ¿Seguirá vivo? Preocupada sacudo su cuerpo pero no hay respuesta.

—¡¡Gian!! —Vuelvo a sacudirle con mayor preocupación ¿Se habrá intoxicado hasta el punto de ahogarse? — ¡Tonto, Alfa! ¡Responde!

Sigue sin responder y esta vez no puedo evitarme llorar por la angustia.

— ¡Querido! ¡¡Despierta, cariño!!

¿Qué hago? ¿Será demasiado tarde para intentar reanimarlo con un boca a boca?

— ¡PFFFT!

Mis lágrimas se detienen ante la risa de aquel Alfa bobo que se levanta sin ningún esfuerzo y me carga en sus brazos.

— ¡Imbécil! ¡¿Sabes lo mucho que me preocupé?!

—Quería permanecher un poco másh a tush cuidadosh pero ¿quién puede reshichtir cuando te llamann “Cariño” tan apashionadamente?

No sé cómo puede cargarme y no perder el equilibrio si está tan ebrio como para quedarse inconsciente toda la noche.

— ¿Desde cuando estás despierto, tramposo?

—Hmmm… Deshde que shentí que jalabas mi brazho, las escalerash no shon cómodash en la eshpalda~

¡Eso fue desde el bendito principio!

‘Paciencia, nuestra pareja solo quiere jugar’

De acuerdo, respiraré muy hondo y dejaré que simplemente me lleve hasta… Espera ¿cómo sabe por dónde es?

Ah... cierto, es el hogar de su Gamma. Por supuesto que debe conocer en dónde vive.

Él me enconcha cuidadosamente en sus brazos y me lleva hasta la puerta, luego me baja con la delicadeza de un pluma para que pueda abrir la cerradura. Durante todo el tiempo que intento concentrarme en poner la llave en el cerrojo, Ery me manosea y me palmea el trasero más de una vez. Por suerte está tan borracho que no puede ejercer mucha fuerza y apenas se sienten sus manotazos. Una vez dentro me arrincona contra la pared y acerca sus labios a los míos.

—Por fin, eshtamosh sholosh

{Se ha activado el filtro de palabras, ahora el huésped podrá escuchar al joven Alfa hablar con fluidez}

—Sabes, eso me habría sido útil hace unas horas, sistema inoportuno.

Schadenfreude no responde a mi reclamo por lo que supongo que ha decidido observar y deleitarse como siempre. Estamos a la merced de los caprichos del sistema de transmigración y aunque Ery no debería involucrarse con este lo arrastré conmigo a estos problemas.

— ¿Con quién hablas, suculenta y encantadora criatura?

¿Suculenta?

—Con el sistema de transmigración… ¡Manos quietas, lobo pervertido!

Ery me apretuja los pechos, luego intenta besarme.

—Este es el hogar de Hersh y Jerome, no podemos hacer eso aquí…mmm….

—Después de que ese Gamma me perforó el hombro con su espada, dejar rastros de mi semen en su casa no es nada~

De inmediato tapo su boca luego suelto un gemido cuando Ery me lame la mano.

— ¿Sorprendida? Intento ser un lobo bueno pero no me puedo evitar las ganas de devorarte siempre.

Esto me recuerda a la vez en que estaba en celo ¿Es la borrachera o estará caliente otra vez? Con Ery todo es posible. El lobo feroz y pervertido no me deja decir ni pensar en nada más cuando me levanta de los muslos, luego me estampa de espaldas contra la puerta y besa mi cuello.

La sensación de hacerlo a lo prohibido despierta algo en mí que no tenía idea que residía oculto y feral muy adentro de mí. 

¡Al carajo Hershey y el respeto a su hogar! Fueron muchas las veces que al entrar encontré a Sarah montándose a Josh Bury, la mayoría de las veces lo hicieron en el sofá y otras hasta en la cocina. Me las debe Hersh en nombre de todas esas veces en que me hicieron ver accidentalmente todo aquello. Abro más mis piernas, con un solo impulso me aferro a su cadera y me trepo a él como un koala.

La pequeña sala se llena de nuestras respiraciones calientes y gemidos mientras me abrazo a él perdiendo por completo toda moral, si entra alguien o nos ve, si lo hacemos en un hogar ajeno o si dejamos sucia la sala, nada de eso nos importa.  En el momento solo le veo a él, solo siento la fiebre y el deseo que me provocan sus besos y lamidas en el cuello, sus manos que me acarician el muslo buscando mi ropa interior.

—Si... 

Quiero todo con él, hacer esto me encanta.

Luego, en el momento más bueno y culminante Ery se detiene.

¿Qué ocurrió? Él me mira muy seriamente y me baja de él dándome completamente la espalda.

—Gia…

—No quiero alimentar más tus fantasías para que llames a otro.

Maldición.

¡Justo ahora tuvo que recordarlo y se ha vuelto a enfadar! Volvimos al mismo punto en blanco sin saber qué decir ni cómo solucionarlo, me ha dejado con las ganas y el corazón aun latiendo por el gusto de hace tan solo un momento.

¿No podía recordarlo poquito después de que quedáramos satisfechos los dos?

Mi Alfa me aparta, luego abre la puerta para salir digno, la superficie de madera se cierra detrás de él. Solo puedo llevarme la palma de la mano a la frente y culparme por mi falta de capacidad para solucionar las cosas.

Soy una cobarde cuando se trata de afrontar las situaciones, estaba acostumbrada a siempre guardarme todo para mí misma. Así no sería ninguna molestia para nadie mientras luchaba por sobrevivir, para no perder el poco lugar que me dieran.

Pero es precisamente este silencio el que me aleja de él a cada segundo. Algo me dice que si dejo que pase más tiempo la situación será mucho peor.

Tomando un solo impulso abro la puerta dispuesta a perseguir a Ery hasta las entrañas del mismo fin del mundo de ser necesario cuando choco directamente con él quien tiene la mano levantada.

¿No se había ido ya?

Hace completamente inútil mi propia resolución porque no sé ni a dónde dirigirme cuando él sigue aquí, no hay nada que perseguir pero la sensación de pérdida sigue en mi interior.

—Gian… // ¡CADENZA!

Él me abraza con fuerza, su voz suena cortada como si estuviera llorando. Ya no me sorprende verle llorar pero me duele corazón cada vez que lo hace, devuelvo el abrazo mientras Ery me suplica que no lo abandone repitiendo una y otra vez que me ama.

—Perdón, soy celoso, un lobo feroz y malo que no soporta cuando alguien intenta apartarte de mi lado, te amo, te amo demasiado, no me dejes.

Quien debería disculparse soy yo, tiendo a pensar más de lo necesario y darle vuelta a las cosas cuando me obsesiono en encontrar respuestas. Por eso dije algo que le ha herido profundamente aunque esa nunca fuera mi intención.

—Gian, no es tu---

— ¡Definitivamente no quiero compartirte con nadie más!

—Oye, yo no dije que debas hacerlo---

— ¡Pero puedo aguantarlo un poco si es posible que al final me elijas a mí!

Me apachurra con más fuerza a pesar de mis quejidos incómodos y me repite “elígeme” en un largo bucle que la misma palabra se deforma como si dijera un trabalenguas.

—Gian, no tienes que esperar ni aguantarlo porque no hay nada que deba elegir---

Callo de inmediato cuando Ery se detiene, me mira como un perrito herido y llora aferrándose a mí con tanta desesperación que debo empujarlo un poco.

— ¿Ya elegiste entonces? Por supuesto, cómo podría compararme con… alguien tan grande.

¿Grande?

De inmediato sacudo mi cabeza, sea lo que sea que piense Ery debe estar brincando a conclusiones extrañas en este momento. Si no aclaro nada seguirá sufriendo por mi cobardía.

—Gian, escúchame---

— ¿No hay manera de que me des otra oportunidad? ¡Puedo ser mejor!

— ¡Por favor, escúchame!

Él calla y mira al suelo como si le estuviera regañando ¿por qué se comporta así? En ningún momento dije que prefiera a otro, ni siquiera me ha dejado responder desde que llamé a Edén en un momento de lo más inapropiado.  

—Edén no es quien piensas—Al ver que no parece creerme me muerdo el labio, un pésimo hábito que he adquirido últimamente—No te voy a negar que si es un macho ni que él me gustaba un poco pero eso fue cuando éramos “cachorros” ¿entiendes?

Ery tuerce la boca y me mira como si pudiera atravesarme y analizarme, aunque no estoy mintiendo sabe que hay omisiones que yo misma me hago.

— ¡Bien, de acuerdo! ¡Me gustaba mucho!

Él no hace más que verme y sonreír suavemente hasta que comienza a llorar de nuevo. Por dios… No me gusta verlo triste.

— ¿Todavía te gusta~? —Me pregunta con una voz tan suave que parece susurro mientras le interrumpo

— ¡NO!

—Si te gusta no te culparé, fue algo que sucedió antes de conocerte---

— ¡¿Puedes dejarme terminar primero?!

Él vuelve a cerrar la boca y el silencio es tan incómodo como los latidos delatores de mi corazón.

—Yo era demasiado pequeña, a una edad como esa no le puedes llamar amor al primer chico que te atrae sin razón alguna. Yo sentí un flechazo por él.

Al notar la ceja arqueada de Ery comprendo de inmediato que no conoce ese término moderno así que le explico brevemente.

—Significa una atracción inexplicable pero que no es tan grande como para llamarla "algo", eso es un “amor” platónico.

—Lo ves si es am---

— ¡Amor platónico no es amor! —Interrumpo elevando la voz—Es un afecto, no un deseo. Jamás nos besamos y yo era demasiado pequeña como para siquiera pensar en hacerlo.

—Entonces te gustaba.

—Así es.

—Sin ningún deseo sexual.

—Completamente inocente, una idealización infantil que resultó algo unilateral.

Gian me mira y asiente.

Con cuidado le guío hasta entrar al hogar Stronghold luego lo llevo de la mano a la habitación que Hershey acondicionó para mí. Mi antigua habitación era mi refugio, aún lo es. Siempre me sentí segura y podía respirar tranquila ahí.

Mi Alfa observa asombrado la habitación, él nunca la había visto porque es lo que tenía en mi "realidad"

—Me gusta este lugar porque se parece a la habitación que tenía cuando vivía con mi mejor amiga en un departamento.

— ¿Así era tu habitación?

Cada color, elemento y hasta hilos de las sábanas pero no puedo decirle eso porque ni siquiera está enterado de que Hershey es mi aliada.

—Me gusta, se parece a ti—Me dice con una leve sonrisa.

Ambos nos sentamos en la cama y por su gran tamaño y peso esta se hunde justo en la orilla donde elige sentarse. Ambos nos tomamos de las manos tan tímidamente que si alguien que no nos conociera pensaría que es la primera vez y que estamos nerviosos por eso.

Pero completamente alejados de esas “primeras” en realidad ya hemos hecho casi de todo excepto amarnos.

Si tan solo fuera un poquito más valiente podría decírselo sin pensar tanto en cómo hacerlo.

“Gian, no solo me gustas. Creo que comienzo a sentir por ti esa palabra aterradora con A y no sé qué hacer con ello, solo decírtelo y esperar que no sea demasiado tarde”

¿Algo así?

‘Deja de preocuparte por eso, no tiene que ser una confesión perfecta. Solo díselo’

—Gian yo---

Pero mis palabras quedan ahogadas cuando Ery decide romper el silencio primero.

—Lo recordaste cuando te hacía el amor, justo después de que el príncipe licántropo te llamara “Fresas” —Me reprocha con tristeza y angustia en sus ojos completamente húmedos.

Verle así es mucho peor que pensar en un castigo o cómo reaccionará él cuando le cuente sobre ese pedacito de mi vida que aún me sigue marcando.

—Me sorprendió porque así me llamaba Edén—Luego aclaro al verle agachar de nuevo la cabeza mientras le miro con seriedad sosteniendo su barbilla—Su apodo y su nombre había permanecido en recuerdos dolorosos que he guardado en mi interior, jamás había vuelto a decir su nombre en voz alta. Tampoco recordaba su nombre y lo recordé en un muy mal momento.

—Porque lo quieres---

— ¡No es así! —Le corrijo antes de que vuelva a saltar a conclusiones precipitadas—Fue mi primera decepción, Gian. Aunque no era un “hombre” todavía fue el primero en realmente pisotear mi confianza.

Es la razón por la que más detesto los días de lluvia, cuando mi novio me tiró encima ese balde con agua sentí un profundo dolor, es alguien a quien no he podido olvidar porque me hirió hasta el punto de dejarme una gran cicatriz.

—Yo no le gustaba y me lo dejó en claro, la diferencia de edad de nosotros le era desagradable. Si tan solo me hubiera rechazado al decir eso sería suficiente pero no estuvo satisfecho hasta que me tendió una trampa.

— ¿Trampa? ¿Cuál trampa?

—Él me escribió, me pidió verlo y cuando llegué…

Su “manada” me esperaba con baldes llenos de agua sucia, me llamaron bruja y me compararon con la bruja mala del oeste. Terminé con hipotermia ese día y una fiebre alta.

Gian permanece en silencio, escucha todo atentamente, en su rostro parece increíble todo lo que le digo pues me ve incrédulo como si quisiera protestar o decir algo.

—Después de eso me fui a otro lugar donde no admitieran machos. Si bien no es la única razón es una de esas tantas que tuve para no dejar que uno de ellos se acercara a mí más de lo necesario.

Luego hago una pausa.

—Algunas veces conversé con mi editor, nos encontrábamos casualmente en el campus de la universidad y le vi varias veces durante los seis meses en que estuve como esclava escribiendo la historia con la que me sentía obligada. Pero nunca estuve tan cerca de uno ni tuve este tipo de relación abiertamente afectiva con nadie… no hasta que te conocí.

Pelear, reconciliarse, disculparme, recibir disculpas, desear a alguien, sentir celos, ver a alguien celoso por mí…

—El príncipe licántropo te atrae, él te gusta, me lo dijiste.

‘No le digas lo que piensas’

—No te lo voy a negar, me es imposible resistirme a él.

‘Si serás torpe’

Shawn ve a través de las mentiras, sería más tonto querer verle la cara y omitirle más dejándole que cree sus propias conclusiones y se dañe.

— ¿Es porque es más grande?

Ahí va de nuevo con esa pregunta extraña.

—Eso no es importante---

— ¡El tamaño es MUY importante!

Ah...

Debe tener un gran complejo con la altura. Después de todo Van stumble es un poco más alto que Ery.

—Si fueras más grande será difícil que quepas (por la puerta) estás bien tal como eres, Gian.

— ¿De verdad? ¿No te importa que sea más pequeño?

¿Por qué tiene tanto problema contra su altura?

—Sí, me gustas tal como eres. Todo de ti me encanta.

—Yo no quiero encantarte ni gustarte ¡Quiero que me ames! ¿Me amarías más si fuera más grande?

Tonto...

Se comporta como un niño testarudo cuando está tomado.

‘Pero debes admitir que te parece lindo’

Admito que es un poquito adorable cuando no se comporta como un Alfa arrogante, pero esa actitud empalagosa me da un poco de vergüenza.

—Divagar no es algo educado en mi pareja.

—Tú lo haces muy seguido.

—Es porque me pegaste el hábito.

— ¡PFFT! —Aunque intento contenerlo no puedo evitar la risa.

—Entonces digamos que lo hacemos los dos y que deberíamos dejarlo.

—Hecho.

Ambos volvemos a reirnos, solo con él puedo comportarme de esta manera, puedo ser yo misma. 

—Si por el tamaño (altura) se pudiera amar ya me habrías matado. Con el tamaño que tienes me robas el aliento hasta olvidar como respirar ¿lo imaginas? si fueras más grande no podría soportarlo.

—Es cierto, fue muy difícil entrar.

Mira sus piernas y se golpea los muslos con mayor entusiasmo.

¡PAF!

—Si así te gusto entonces está bien— Luego vuelve a quedar pensativo—Cady, dime...

— ¿Hmm?

— ¿Qué puedo hacer para que me ames?

¡Por dios, es demasiado adorable este lobo idiota!

—No necesitas hacer nada, Alfa tonto... porque yo tambien te a...

¿Por qué pareciera que algo interfiere en mi confesión siempre?  Nuevamente la última palabra se queda sin salir mientras él me toma de la barbilla y acerca sus labios. Como si sucediera en cámara lenta cierro los ojos, pienso solo en los dos en lo mucho que me gustan sus besos y que este tipo de interrupción no me desagrada ni un poco.

— ¡UGGH~!

Ery hace un sonido que jamás le había escuchado antes, preocupada abro los ojos justo para encontrarme el momento en que mi novio hace arcadas y sin previo aviso…

— ¡BLEEEEEH!

— ¡Espera!

— ¡BLEEEEEH! ¡BLEEEH!

— ¡Eso lo trajo Sarah  de la India!

Se ha vomitado como el exorcista sobre mí y sobre las cobijas importadas con bordados a mano que me regaló mi mejor amiga.

***

Se dice que cuando más mal nos va en la vida es porque estamos pagando el karma de actos pasados, me pregunto qué habré hecho para tener a un Alfa borracho y necio que cuidar mientras tengo que hacerme cargo de limpiarle el vómito a él y a las carísimas sábanas y cobijas artesanales que me regaló Sarah.

—Incluso tengo mi vestido favorito vomitado…por dios... ¿cómo puedes vomitar tanto? Si apenas te vi probar bocado.

Ery, quien parece tan tranquilo como un gato después de escupir una gran bola de pelo (es decir tras tremenda vomitada) recarga sus brazos de lado a lado en la tina mientras tallo su cabello con un champú especial y jabón que el sistema me dio como objetos ganados en el inventario por cumplir misiones.

Tuve que quitarme el vestido, así que llevo un camisón delgado que se humedece cada vez que mi novio forcejea.

—Me comí todo lo que me preparaste en el canasto…Hmmm…talla un poco más abajo… Si, justo en la nuca.

—Sí, mi Alfa (completo sarcasmo)

Ery se ríe y el jabón salta por todas partes, se siente como si estuviera bañando a un perro muy inquieto.

— ¿Cómo podría desperdiciarlo? Me hizo muy feliz que hicieras todo eso pensando en mí—cierra los ojos y disfruta de mis dedos masajeando en su cabeza—Amo todo de ti, incluso tu voz al cantar.

Detengo mis manos y le gruño por la inconformidad, así que ha decidido insultarme.

—Para nada, de hecho pienso muy seriamente en convertirla oficialmente en un tesoro de la manada. Aquellos que no sepan apreciar una voz tan hermosa es porque no tienen oído para escucharla.

¡Tonto, eso no es nada serio!

Debería enfadarme de que se burle así de mí pero en su lugar me estoy riendo a carcajadas honestas.

—Entonces serás como esos estafadores del nuevo traje del rey.

— ¿Cuál Rey? —Intenta levantarse abruptamente por lo que le jalo de regreso a la tina— ¿Es otro macho que no has podido olvidar? ¿Cuántos más---?

Este Alfa se pone celoso con demasiada facilidad. Niego en resignación con la cabeza y sonrío como estúpida pues me causa demasiada ternura.

—No bobo, me refiero a una historia que se usa como cuento para dormir.

— ¿Ooooh, vas a contarme una historia siniestra?

SHAKSHAKSHAA

Vuelvo a tallar sobre su cabello. Ery sonríe y ladea su cabeza para que mis dedos rasquen donde quiere. Realmente es como un gran perro con forma humana.

—No es siniestra pero tampoco es feliz, después de todo un montón de estafadores engañan a un rey vanidoso y le hacen creer que son unos diseñadores de alto nivel.

— ¿Quieres decir que hacen ropa?

—Ah sí, eso mismo.

SHAKSHAKSHAAK

¿Y por qué dices que son estafadores?

—Ah, eso es porque piden las telas más finas; diamantes, oro, todo material precioso y riquezas además de una cuantiosa suma por su trabajo.

—Pues si pidieron todo eso fue porque la mejor ropa se hace con material de calidad---

—El problema es que lo que cada vez que algún sirviente iba a investigar el progreso de aquel trabajo,  lo único que encontraba era un maniquí completamente vacío. 

—Oh por la Diosa, supongo que los castiga a sangre fría por robarle.

—En realidad no.

— ¿Los deja ir?

¡SPLASH!

—No—Echo agua sobre él— Ellos le dicen "Ahí está el traje que confeccionamos para el rey. Está hecho con el material más fino y precioso, no sólo es nuestro mejor diseño hasta ahora sino que solo aquel que tenga un ojo que pueda apreciar lo realmente bueno y fino podrá verlo. Los tontos solo lo verán como si fuera invisible"

— ¿Qué clase de imbécil se creería eso? —Pregunta Ery tallando sus ojos con los dedos para poder ver.

—El rey, toda la corte, los súbditos... incluso los sirvientes juraban ver la ropa y admiraban su hermosura.

—Por la Diosa... Se habían encontrado con una manada de idiotas.

—Sí.

— ¿Entonces se salieron con la suya?

Casi.

¡SPLASHPLASHPLASH!

Ery se acomoda en la bañera como un niño pequeño muy curioso que espera que continúe con la historia más emocionante de todas.

—Continúa—Me sonríe, como aquel gesto que me hace senir como si me pudiera derretir y calentar el agua al tiempo solo con mi rubor.

—Todos en el reino se creyeron lo que dijeron los estafadores porque temían que al aceptar que veían algo invisible les dirían tontos sin gusto. Porque así son la vanidad y el orgullo, los adultos le dan demasiada importancia y entre mayores son, mayor es su tendencia a ser tontos por ella.

Ery se ríe. 

—No me digas, ¿un cachorro les hace ver lo tontos que son?

¿Por qué tarde tanto en notar lo bien que se le dan las conversaciones?

No solo habla con elocuencia cuando deja de lado al lobo Alfa prepotente, también tiene un gran sentido de intuición. Ha dado con el final de la historia sin conocerla.

‘Le gustan las buenas historias, no es un Alfa de cavernas como creíste. Pueden conversar de muchas cosas y jamás te aburrirá porque es exactamente lo que te gusta en un macho’

—Así es—Acomodo mi cabello y me aclaro la garganta al sentir mis mejillas ruborizarse—El rey, vanidoso como era se sintió muy orgulloso de su nueva vestimenta, tanto que quiso hacer pública la exhibición de su nueva ropa.

— ¡Pero si no había ropa! —Hace salpicar el agua con su entusiasmo— A no ser que… ¿Salió desnudo?

Asiento con la cabeza aunque no puede verme y luego me rio divertida por sus reacciones tan adorables.

Ery se ríe a carcajadas, le he escuchado muchas veces reír pero es la primera vez que lo hace tan libremente y con una voz que resuena por todo el baño. Hablar así no es solo divertido, también siento como si pudiéramos acercarnos un poco más de lo normal. Contagiada por su entusiasmo continúo relatando el cuento del Rey y su ropa nueva mientras disfruto de verle escuchar muy atentamente.

—Sin ninguna prenda puesta el rey salió a mostrar su ropa mientras todos lo elogiaban y admiraban cada detalle inexistente de su ropa fina hasta que entre la multitud un pequeño "cachorro" Gritó por todo lo alto "¡miren todos, el rey está desnudo!"

Ery se ríe. 

—Y entonces todos se dieron cuenta de lo estúpidos que fueron— Me dice Ery capturando mi mano en la humedad de sus dedos y besa las yemas con delicadeza, luego, como si acabara de aprender una lección sobre sí mismo añade—Tienes razón. La vanidad y el orgullo nos hacen tontos.

Por algún motivo aquellas palabras parecen llegarme a mí. Siento un cosquilleo caliente en mis mejillas que luego pierdo cuando Ery me empapa las mejillas al tocarme el rostro con su mano húmeda.

—Ya no seré como ese rey ni sus súbditos. Si tú me aprecias por lo que soy y yo a ti, entonces los demás no importan.

Dios… Cuando un perro es bonito se ve hermoso incluso cuando está empapado de pies a cabeza.

¡SHAAA!

Sin previo aviso Ery se levanta de la tina abruptamente, su trasero queda completamente a mi vista cuando sacude su cabeza igual que un canino y luego ¡SPLASH! Vuelve a la tina pero me jala hacia él empapándome el camisón por el pecho y los brazos que han quedado dentro de la tina.

— ¿Qué haces, Alfa ton---?

Su mirada se oscurece y muerde su labio inferior mientras me acaricia el rostro con el dorso de su mano luego captura mi dedo pulgar en su boca y succiona de él hasta sacarme un gemido.  

—Te amo, Cadence Beckham—Me dice relamiéndose las gotas de agua en los labios—Cásate conmigo.

¡TUM-TUM! ¡TUM-TUM! Mi corazón es una bomba a punto de estallar, estoy tan sorprendida que apenas puedo articular palabras.

—Yo...

Poco a poco la sorpresa se convierte en una sonrisa que apenas puedo sostener sin colapsar en llanto. Pero es mayor el calor que siento y el deseo de corresponder a lo que desean sus labios que poco a poco se acercan a los míos.

—Si... Acep...

—GLUGGLUGLUUUG—Justo en ese instante su rostro cae dentro de la tina y el sonido me hace regresar a la realidad.

— ¡Giaaaan!

***

Impresionante, no puedo creer que alguien pueda respirar tanto bajo el agua.

Cuando le saqué del agua estaba completamente dormido. Al principio pensé que se había ahogado hasta que lo escuché roncar, luego como pude lo llevé casi a rastras de los brazos hasta la habitación de Sarah donde tuve que cambiar las sábanas por un cubrecama limpio.

Por suerte Hershey se encargó de que no solo se pareciera a mi habitación sino que la había acondicionado con todo exactamente igual. Cada cajón, el armario, todo es igual. Faltan algunas cosas pero lo básico está aquí, incluyendo algunas sábanas frescas y limpias.

—Tonto...

¡Mira todos los problemas en los que me has metido! ¡Ya me vomitaste encima y casi te ahogas en una tina!

No dejaré que vuelva a beber esa cerveza.

Más bien, ¡Jamás le permitiré que vuelva a beber y embriagarse!

—Cady… no conejo… ruiseñor…

¿Conejos y ruiseñores? ¿Qué estará soñando? 

—Me rindo, eres tan idiota

Y tan lindo.

—Por favor... no me dejes... Cadenza— habla entre sueños—Prometo cambiar y ser tu tipo.

¿Mi tipo?

—Alfa bobito.

Él ya es completamente mi tipo, mi gran lobo.

Acaricio entre sus ojos y su frente donde deposito un pequeño beso.

¿Cómo podría dejarte? El solo pensar que me quedan pocos preceptos por encontrar, más que una dicha por regresar me causa dolor en el corazón.

—Debo regresar, es algo inevitable pero… desearía poder llevarte conmigo.

Beso la comisura de su ojo y me acurruco cerca de él haciendo un ovillo en su brazo.

—Creo que te amo, Alfa tonto.

No...

Creer es una duda y yo no dudo ni un poco de lo que siento.

—Te amo, Mi Alfa Terrence Gian Av--- ¡AAAARGH!

Pero, muy a punto de terminar mi confesión, una sensación sofocante y un dolor demasiado punzante e intenso como si me enterraran las uñas en el corazón mientras me electrocutan me hacen callar.

De inmediato me alejo de Ery recuperando algo de aire y aliviando un poco el dolor. Luego un ataque de tos anormal me hace permanecer en el suelo hasta que veo con horror en mi mano que lo que he tosido es sangre.

¿Qué es esto?

Suelto un grito desde mi garganta cuando vuelve esa sensación punzante, Ery ni siquiera se ha percatado ¿acaso voy a morir? ¡¿Qué está pasando?!

¡ALGUIEN!

—Ayu…da…

Creo ver oscurecer todo a mí alrededor por un parpadeo cuando una pequeña luz comienza a acercarse a mí, el dolor desaparece por un momento, luego como si fuera un pequeño milagro encuentro con una mirada débil y borrosa a mi salvadora.

—Alexia...

¿Qué hace ella aquí?

—El veneno del falso protagonista ya ha comenzado a contaminar tu interior. Si yo no te hubiera bendecido la mejilla antes habrías muerto.

¿Morir? ¿Estuve a punto de…?

Alexia Andría Harper me ve como si me compadeciera al mismo tiempo que intento levantarme. Ella me tiende la mano que tomo con algo de desconfianza pues la última vez que la vi a solas fue para que me diera una mala noticia y por alguna extraña razón después sentí unas ganas inmensas de desaparecer.

Si Ery no me hubiera encontrado en la cueva probablemente yo no habría vivido más tiempo.

Aquella vez era tanta mi tristeza que no sentí el dolor de la muerte al aproximarse pero esta vez creí que no podría soportarlo. No quiero morir de esta forma.

Aunque… si yo llegara a morir puedo reiniciar desde un punto la historia. Ahora que sé sobre los vampiros podría solucionarlo antes de que este inicie, incluso salvar a Jerome.

—El Gamma del Joven Alfa se convirtió en el peón de su señor antes de que iniciara la historia. El resultado sería el mismo aunque no es posible un reinicio.

Se refiere a que no puedo reiniciar algo que ya sucedió como lo de Jerome ¿no es así? Espera ¿Dije eso en voz alta?

Alexia tuerce suavemente su boca, su sonrisa compasiva es apenas visible cuando niega muy lento con su cabeza.

—El tiempo se agota pequeña lobita gazapo.

A mi alrededor el sistema de transmigración me muestra una inscripción en letra cursiva:

[Solo el verdadero amor podrá completar el precepto final]

—Si eliges al equivocado no habrá más oportunidades—Me advierte señalando las palabras con su dedo.

—Pero el sistema de transmigración antes dijo que---

Alexia tapa mi boca usando un solo dedo y vuelve a negar con la cabeza.

—Eso fue antes, ya no es posible hacer más reinicios—Luego muerde su dedo y me embadurna su sangre en la frente—Elige bien.

¿Qué es lo que debo elegir?

—Si fallas en encontrarlo ambos perderán la vida.

No entiendo... ¿De quién habla?

—Tu corazón aun divaga en dos direcciones. Si le declaras tu amor al incorrecto morirás, si eliges al correcto pero no lo haces completamente segura también morirás ya que el cuerpo a medias en el que estás también saldrá afectado.

Eso significa que al igual que la maldición Beckham, si elijo a una escoria… Candace morirá.

—Hasta que no hayas tomado una decisión definitiva no uses esas palabras nunca. Solo tu verdadera pareja puede escuchar la "aterradora palabra con A" nadie más. Si se la dices al incorrecto, él te robará el precepto final y jamás podrás regresar.

— ¿Qué quieres decir con el incorrecto? ¡Ery es MI pareja!

¡Él es mío y yo soy suya!

— ¡PFFFT!

Alexia comienza a reírse, sus carcajadas aunque son con la boca completamente abierta tienen un timbre suave y dulce.

—De qué te ríes.

—Nada, solo pensé en lo absurdos y adorables que son los dos. Incluso sus palabras son las mismas.

Se acerca a mí y me pellizca de las mejillas hasta que comienza a dolerme.

—Son un encanto, no tengo nada en contra del joven Alfa ¡De verdad!—se detiene un momento y libera mis mejillas—Pero es una lástima, el lobo feroz no puede quedarse con caperucita roja.

Au…ch… debería cortarse las uñas si es un hábito suyo pellizcarle las mejillas a la gente y ser tan animadamente cariñosa.

Espera ¿Qué tiene que ver caperucita roja?

—La protagonista no puede elegir al villano, Hasiwolf, Solo al protagonista.

Todo a mi alrededor se detiene.

Es como si me implicara que tengo prohibido enamorarme de él. Eso es mentira, Gian no es un villano.

—Aquel cuyo destino es destruir al mundo no califica como protagonista sino un villano, pequeña.

No…

Debe haber un error, Ery puede ser un Alfa tonto a veces pero es el ser más amable y encantador que he conocido.  

—No me mires así, Hasiwolf. Fuiste tú quien le dio ese destino.

No, no, no…

— ¡No!

Los fragmentos del pasado me invaden, Cadence Beckham de todavía 23 años escribe en sus notas lo que quiere que sea el Alfa en su historia.

[TERRENCE GIAN AVERY ~VILLANO OCULTO]

“Porque eso es lo que eres, un maldito y desalmado villano”

Él y Etzel, ambos son villanos pero es mi novio es el peor de los dos.

Al final ambos tienen un final horrible, Candace también…

Quiero evitar ese final, es por eso que he hecho todo cuanto puedo para que ellos dos se comporten como hermanos. Gian ha cambiado mucho, no es el Alfa prepotente de antes, si bien es celoso en realidad prefiere embriagarse un poco que reclamarme por decir el nombre de otro macho.

Si tan solo esa Cadence Beckham de 23 años pudiera ver lo mismo que yo, si tan solo supiera todas las pérdidas y sufrimiento por las que ha pasado ese Alfa, quizá mi otra yo se detendría a pensar en si es justo un destino así.

¿Por qué alguien como él sería un villano?

No importa lo que diga el sistema de transmigración, para mí él es mi protagonista.

—Ery no es un villano ni tampoco el antagonista.

Si la historia se pudiera contar desde la perspectiva del lobo feroz no sería "el villano" sino un animal hambriento. Porque la sociedad ve a los lobos como villanos por no ser dóciles como los perros, porque su instinto sigue sin poder domarse.

La historia le da ese papel porque los prejuicios de aquellos que no pueden entender condenan a todos aquellos que son diferentes.

Pero eso es lo que más me cautiva de él.

Su fuerza y que a pesar de su desconfianza proteja a sus amigos valerosamente.

— ¡Él es mi pareja!

Me ama y yo a él… ¡Lo amo! ¡No importa lo que digan él es mi protagonista, mi novio!

—Si eso quieres creer entonces inténtalo. Dile que lo amas y descubre por ti misma si eso no te mata después.

No… ¡No, no, no!

¡Ery jamás me haría daño!

—El amor incorrecto lo hará—Me dice como si leyera mis pensamientos luego suspira—Mientras tu corazón no se haya decidido estarás en jaque por cualquier lado que vayas.

Incluso si elijo cruzar hacia la izquierda o derecha el resultado será el mismo.

Igual que en mi sueño.

Observo con horror el carmesí que se vuelve negruzco en mi mano como un letal veneno y cierro el puño apretando los dientes mientras mis lágrimas caen a borbotones. Más que tristeza siento rabia por esta información tardía.

— ¿Qué significa todo esto? Tú sabes que soy un viajero del rosario, también conoces al sistema de transmigración porque trabajas para esa cosa.

—Vaya, ambos han saltado a esa conclusión a medias. En fin, me conviene más que sea así.

—Entonces debes saberlo ¿no es así? Las “misiones” obscenas que puso ese sistema pervertido y voyerista.

Me hizo convivir con él, conocerlo, dormir sobre su pecho, gustar de él y… sentir la aterradora palabra con "A" que tanto deseo decirle a él.

¿Entonces por qué ahora me tuerce todo y me prohíbe amarlo?

¿Si le digo que lo amo moriré?

— ¡¿Cómo puede ser tan cruel?! ¡¿Hizo que ambos nos enamoráramos del otro y ahora quiere decirnos que eso está prohibido para los dos?!

Alexia escucha atentamente sin ninguna expresión en el rostro y solo abre la boca cuando he terminado de ventilar mi molestia así como mis dolorosas dudas.

—Aunque es cierto que te has enamorado del joven Alfa y él de ti, lamento decirte que ese no es amor verdadero. 

¿Entonces qué es? ¡¿Si esto que siento tan hermoso y doloroso a la vez no es amor, entonces qué demonios es?!

—Si miras la ventana de los dioses encontraras que ya llevas el 89% de la historia completada.

—Para cuando el contador llegue al 100% deberás tener todos los preceptos. De lo contrario, el viajero del rosario y tú volverán a perder. Esta vez será definitivo.

¿El viajero del rosario?

— ¿No sabías que hay más viajeros? Tu verdadera pareja, quien te ha perseguido después de la muerte, es uno.

¿Un viajero como yo, alguien que me está buscando incluso después de que morí? Dice que es mi verdadera pareja, pero no tengo idea de quien sea.

Si está aquí significa que debe haber muerto también o algo parecido ¿cierto? Me pregunto quién es esa persona que ha transmigrado, si viene de mí mismo mundo debe saber lo que sucedió con Sarah y el tiempo que ha pasado desde entonces.

— Ese viajero…

Antes de poder siquiera comenzar me percato de que Alexia ya no está en la habitación, el viento sopla por la ventana que cierro cuidadosamente antes de cubrir a Ery con la manta.

Su cabello está todavía húmedo y el fleco pegado a su frente le hace ver más desaliñado, aun así sigue siendo muy apuesto.

¿Cómo podría él ser un villano?

Él es quien más ha sufrido en esta historia, constantemente perdiendo lo que es más precioso para él.

Fueron ellos quienes lo llamaron mala semilla, fue su padre quien le despreció nada más nacer, enviando a un simple mortal sin lobo a una guerra donde volvió a confiar en alguien que también tuvo que matar con sus propias manos.

Llamar a alguien malvado porque no tuvo alternativa que arrebatar su propia felicidad de aquellos que le desprecian es…

—Es tan injusto.

—Cady… te amo…

Mi mano se detiene un momento, lo pienso un poco y acaricio su cabeza con su suavidad. Ahora ni siquiera puedo decirle estas palabras que me queman por dentro en voz alta.

—Perdóname, Gian… Parece que solo sé traer problemas.

“No es amor verdadero”

Es justo por esto que tenía tanto miedo a enamorarme.

—Cadenza…

Él toma mi mano, sigue durmiendo plácidamente. Buscarme en sus sueños ya un reflejo suyo como un hábito que después se nos dificultará quitar cuando todo esto termine.

Una lágrima cae y luego otra, sollozo mientras me cubro el rostro con una sola mano. Por un lado siento el calor de Ery y por el otro un frío inmenso.

El rosario en mi muñeca y las 4 cuentas restantes continúan advirtiendo del destino que nos espera.

—Perdón…

Vuelvo a sollozar y lloro en silencio al sentirme entre la espada y la pared. Aunque debo regresar eso no significa que una pequeña parte de mi crece poco a poco con el deseo de vivir a su lado para siempre.

Pero entre más crece ese deseo algo más me empuja y me advierte que ese deseo no podrá cumplirse nunca. Que perjudicará a todos más de lo que me beneficie.

Si esto no es amor, entonces ¿Por qué duele tanto?

El mundo sin Ery parece tan pequeño y aburrido, ni siquiera puedo imaginarme cuán vacíos serán mis días cuando debamos separarnos porque me duele el pecho de solo pensarlo.

Mientras lloro desconsoladamente,  las lágrimas me impiden ver la luz en mi rosario que parpadea lentamente.

Mi mano y la de Ery permanecen unidas hasta que finalmente después de tanto llorar, el sueño me cubre con su manto cuando emito un último sollozo.

---

En la lejanía, viendo directamente en dirección del edificio en donde Ery y yo descansamos, Alexia Andría Harper abre con su mano una esfera, una luz parpadea como un pequeño lucero mientras los ojos de la bruja brillan en un verdor que se torna amarillo.

—Descansa, Hasiwolf. Todo se complicará más y necesitarás esas fuerzas para enfrentar lo que sigue.

Después con sus manos acaricia la esfera encontrando a dos jóvenes durmiendo, la visión de ambos unidos es algo enternecedor, están tomados de la mano. En los ojos de la joven viajera del rosario aún quedan lágrimas frescas. 

—Pequeña conejita lobo, del dolor nace la venganza, un veneno letal que solo puede detenerse al entender la compasión. Los Villanos no tienen el corazón para entender al verdadero amor.

El viento de otoño mece suavemente su cabello, Alexia sonríe apenas mientras acomoda algunos mechones de cabello detrás de su oreja.  Aquella tranquilidad no parece el preludio del fuerte torbellino que se acerca.

Al principio solo quería entretenerse, aquel teatro fue algo que construyó para observar desde primera fila algo divertido. Poco a poco la obra se fue convirtiendo en algo más largo y con el tiempo fue tomándoles cierto aprecio a todos ellos, cada uno de los personajes en esa obra se han convertido en algo que ha superado sus propias expectativas. Pero todo debe tener un fin.

Aunque tiene el poder para ciertas cosas en realidad hay algunas decisiones que están fuera de su alcance. Al final fueron ellos mismos quienes forjaron el destino que tienen ahora y quizá ella misma haya provocado una pequeña complicación pues aquella rival también ha incluido a su propio campeón.

Desde que su rival trajo a Harvey Collins quien ha poseído a un personaje importante en la obra, con semejante ventaja en manos de aquel ser desagradable, Alexia supo que era una declaración de guerra aunque quizá haya una intención más profunda en ella. Guerra o no de algo está segura, aunque les tenga un mínimo afecto no puede interferir más de la cuenta pues hay algo que espera encontrar en su propia obra.

Observa una última vez en la dirección donde está su viajera del rosario, como si fuera una brújula señalando a un nuevo ocaso. Solo puede creer en el valor de los campeones que eligió y en que ellos sabrán encontrarse.

“Ery no es un villano, es mi pareja”

La sonrisa de la bruja se dibuja en sus labios rojos como la sangre.

“La historia le da ese papel porque…”

—Los prejuicios de aquellos que no pueden entender condenan a todos aquellos que son diferentes.

Un lobo guía que se ha convertido en hijo de la protagonista, una protagonista que se enamoró del villano de su historia. Parece que el desenlace de todo eso será muy interesante. La bruja suspira, quisiera regresar a su lugar favorito en el teatro pero su rival es un personaje en la obra.  Ambas participan pero hay ciertas reglas que deben seguir aunque jamás hayan llegado a un acuerdo mutuo.

“Freya” ese es su nombre por ahora al igual que ella se hace llamar “Alexia”

—La pequeña conejita no lo sabe pero en su inocencia al agregar a “Frida y Martha” nos ha abierto un lugar en la obra a las dos.

Por supuesto ninguno de ellos son sus verdaderos nombres, aquellos mortales jamás podrán saberlo porque aquellos que conocen sus identidades…

Bueno, nadie puede hacerlo porque nadie vive para repetirlo después de escucharlo.

Los zapatos rojos de Alexia caminan suavemente sin embargo las hojas secas de otoño crujen a sus pies. Desde que cierto hombre le dijo que parecen las zapatillas de Dorothy no ha vuelto a usar otro par salvo cuando “Martha” va al gimnasio o tiene que usar forzosamente otro tipo de zapatos.

Ella siempre se había identificado a si misma con el mago, aquel charlatán. Egoísta, viviendo para sí mismo pero que irónicamente no puede ser nada sin la adulación de los residentes de Oz. Había pasado tanto tiempo de ese modo que jamás se había puesto a pensar en que quizá, en algún rincón de su ser, tan solo es como aquella niña que solo busca el camino a casa.

Solo que no es un hogar su objetivo sino algo un poco más audaz.

Excarcelación.

Poder librarse de su propio sortilegio a través de los ojos de los propios descendientes de Concordia y sus respectivas condenas.

Maika Maese

¡No es amor verdadero! Aunque ambos sean tan parecidos y distintos a la vez, siendo esposos, novios e incluso algo más ese sentimiento está prohibido. Como un peligroso rosal, los sentimientos que nacieron por Ery amenazan con llenar de espinas y drenar la vida de Cady, fue ella misma quien le entregó ese papel en la historia. La diosa o bruja "Alexia" parece tener un plan muy elaborado que ha durado demasiado por tanto se acerca el momento de finalizarlo...

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