Marcos se sentía desesperado. La ausencia de Sofía y de su hija lo hacían sentir una angustia que presionaba su pecho, y lo que más le dolía era que él había sido responsable de esa partida.
Mientras tanto, Patrick, al no tener noticias de Sofía, contrató un investigador para saber dónde estaba y, pasando los días, logró encontrarla en Sevilla (España). Allí se había refugiado Sofía junto con Alana. Ella había rentado una cabaña para estar con su hija.
Una mañana, mientras le daba el desayuno a