Miley llegó a Japón con el cansancio del viaje reflejado en el rostro, lista para presentarse ante miles de fanáticos. Al entrar a su suite de hotel, un sonido proveniente de la habitación contigua la hizo detenerse: eran risas y murmullos desinhibidos. Sabiendo que ese era el cuarto asignado a Dereck, la curiosidad y una punzada de sospecha la impulsaron a acercarse y llamar a la puerta.
Para su sorpresa, la puerta se abrió y apareció una mujer alta, rubia y prácticamente desvestida, que