Al cruzar la pesada puerta de hierro, los recibió un paisaje expansivo que había permanecido oculto desde el exterior. Los terrenos del Riverside Sports Club se extendían ante ella, mucho más grandes e intrincados de lo que había imaginado.
Asentados entre la exuberante vegetación se encontraban varios edificios interconectados, unidos por largos senderos que parecían tejerse a través de aquel entorno sereno. Árboles altos, con sus ramas adornadas por luces de brillo tenue, bordeaban los exte