OLIVIA.
Axel…
Me había gritado que me fuera de su vista después de que la extraña mujer nos interrumpiera.
Me mordí el labio inferior, sintiéndome completamente inútil en ese momento.
Y el hecho de que estaba medio desnuda con el camisón subido por encima de mis muslos cuando me empujó violentamente.
Pero ¿por qué debería sorprenderme?
Era un diablo sin corazón.
Un hombre que había destruido a mi familia.
Que había destrozado todo en mi vida.
Las manos de Rosa me guiaron de vuelta a mi habitaci