-Bruno Cicarelli-
"Bruno, necesito hablar contigo"...
Ese era el mensaje que me había llegado a mi teléfono hace cinco minutos y no sé por qué esas palabras me preocuparon.
Si bien hace un tiempo atrás, más específicamente esa noche que llevé a Hanna a mi departamento y estuve a punto de caer de nuevo en sus redes, porque dios la carne es débil y esa mujer me traía más loco que cuando éramos jóvenes, pero me contuve. Ella estaba demasiado ebria y hablaba incoherencias de que yo era un perver