Punto de vista de Isabella:
Esto ni siquiera era una sonrisa, su expresión facial transmitía algo más, era más peligrosa que una sonrisa y créeme, ni siquiera quería saberlo ni imaginarlo.
Delante de nosotros, se podían ver unas enormes puertas de hierro frente a nosotros y conforme nos acercábamos a la puerta.
Las puertas se abrieron automáticamente y mi estómago empezó a sentirse caliente.
Era el tipo de sensación que siempre sentía cuando estaba en un entorno desconocido e intentaba con toda