*PUNTO DE VISTA DE ISABELLA:**
Dante tenía una expresión traviesa en los ojos. Por primera vez desde que lo vi, empecé a notar algunos rasgos extraños en su lenguaje corporal actual y su expresión facial se volvió más mortífera de lo que nunca había sido.
Por un breve momento, reinó el silencio en la habitación y nadie emitió un solo sonido hasta que Dante suspiró y rompió el silencio.
Metió las manos dentro de su abrigo y sacó un grueso sobre marrón.
Era un contrato.
—¡¡Ni de coña!! —rugió Mat