EMILIA
Fue un golpe de impresión ver que Brandon se había mudado a mi antigua habitación y la había dejado intacta. Quería odiarlo, desconfiar de él, y que siguiera siendo el mismo hijo de pu**ta que me había ignorado por completo. Al menos de esa manera me sería más fácil dejarlo atrás.
Pero desde que me había ido de su vida, él había estado haciendo todo lo posible por jalarme de vuelta a su lado. Lo peor de todo es que una parte de mí quería ceder, y otra estaba entrando en pánico porque no