El "quédate" de Emma fue el combustible necesario para que el fuego dentro de Benedict se acrecentara de golpe. Siempre había sido un hombre de oportunidades y no estaba dispuesto a dejar pasar una tan interesante como esta, especialmente cuando la mujer frente a él lo miraba con esa mezcla de entrega y desafío. Sujetó el mentón de Emma y lo elevó para ver en el azul de sus ojos esa seguridad que lo hizo ladear una sonrisa oscura. No había mucho que pensar al respecto; los dos eran adultos, ten