Sus palabras eran apresuradas y crueles, una vez más él la estaba juzgando sin siquiera conocerla, y la hembra vio en sus ojos gris toda la profundidad de un macho herido.
La atacó, pero un día fue atacado.
Ella podía entender aquello, podía ver aquello en su expresión equivocada y en el cinismo de sus palabras, pero nada de eso importó en aquel momento.
Por el hecho de que él estaba hablando de James, que él no conocía, pero ella sí.
Solo el sonido de burla en su voz al referirse a él ya f