El olor de la habitación indicaba toda la sangre que la partera intentaba cubrir cuando ella entró en la habitación, sus gritos y expresión de dolor cortaron el aire, y consecuentemente el corazón de Alice.
Después de varias haciendo todo lo que la partera le mandaba ella se detuvo definitivamente al lado de la compañera del Alfa, y sostuvo en su mano.
— Vamos madrina! vas a lograrlo! — trató de animarla.
Alice miró a la hembra que ella amaba como su madre, ella estaba pálida y gritaba terrible