Las manos de James temblaban incontrolablemente mientras su corazón pulsaba como un tambor en sus oídos.
Su hermano acababa de mencionar su nombre, el de aquella a quien había intentado olvidar durante tanto tiempo.
James intentó mantener la calma, pero sintió la emoción esparcirse por todo su cuerpo como una ola. Cerró los ojos por un momento, tratando de controlar esa ola siniestra que amenazaba con dejarlo de rodillas.
Cuando finalmente abrió los ojos, vio que Noah lo miraba con preocupación