66. Mi oscuridad
CRYSTAL
—No, mi respuesta no va a cambiar, Crystal.
—Ezra…
—Si él te quiere entrenar, lo hará aquí, donde yo pueda verte y tenerte, no en sus tierras. Allá no tengo el control Crystal, así que decide: aquí o aquí, porque no voy a ceder esta vez.
Lo seguí como un perrito regañado hasta el comedor, donde solo estamos sentados los necesarios, y con eso quiero decir que los chicos no están.
Ezra se sentó gruñendo a Aidan, pero él ni se inmutó ante eso.
—La entrenarás aquí, no voy a dejar que