14. Obsesión de odio
EZRA
Tomé un mechón de su cabello rojo, algo muy inusual para ser una Astra; debería ser blanco o incluso azul, como el de sus ojos, pero no rojo.
Lo escondí detrás de su oreja, aprovechando esa oportunidad para acariciar su piel, deslizando mis dedos lentamente por su mejilla hasta llegar a su cuello.
La marca de su excompañero aún no desaparece por completo, pero pronto lo hará.
Bajé mi nariz hasta ese punto, aspirando su aroma, sintiendo cómo su cuerpo se tensa y tiembla. Yo, por otr