15. Juego de cacería
CRYSTAL
Cinco días llevo aquí sin poder caminar más allá de lo que estas cuatro paredes me permiten. No sé si es porque casi no he comido por falta de apetito que me siento tan débil o por algo más.
Me miro en el espejo para ver el cansancio en los ojos y los labios pálidos y resecos.
Lleno la taza de agua y salgo, dirigiéndome hacia la ventana donde descansa la vasija en la que sembré mi semilla.
—Mira, te traje algo de agua para que salgas fuerte y bonita— la vierto en ella y luego la acomodo