Cap. 91: Verdad
En el cuartel Marcos está de rodillas sosteniéndose con las manos apoyadas en el piso, respirando con esfuerzo al sentir que el humo impregnado en su nariz, cierra los ojos con molestia al resonarle un pitido en la cabeza. La explosión lo ha dejado tan aturdido que no es capaz de oír nada, desorientado mira a su alrededor intentando hacerse una idea de lo que ha ocurrido, se ve obligado a entornar los ojos para lograr distinguir alguna forma a través del humo y el polvo, logrando ver que los