Cap. 107: Diferentes
Al oír el zumbido de una nave acercándose Gisel y Juan comienzan a correr hacia un árbol frondoso de un pequeño monte, el muchacho logra trepar sin mucho esfuerzo por las ramas, pero al ver que su compañera parece tener esfuerzo incluso para levantar la pierna , vuelve a bajar para ayudarla a subir.
—Lo siento, creo que no he trepado a un árbol desde… bueno… creo que nunca lo he hecho… —confiesa Gisel avergonzada pisando las manos de Juan que las ha entrelazado para impulsarla hacia arriba.
—