Caine
Me encontraba en el balcón. El mismo maldito balcón, y no tenía ni idea de cómo sentirme al respecto. La ironía no se me escapaba.
Habían pasado horas desde que salí de mi habitación, desde que la dejé, y aún no podía borrar la imagen de Reina de mi mente. El viento me azotaba la cara, pero no calmaba el calor que me ardía bajo la piel. De hecho, solo parecía encenderlo aún más.
Un breve recuerdo me llenó el fondo de los ojos, y me agarré a la barandilla sin darme cuenta. Con la fuerza co