Reina
Sentí a Tamar antes de verla, y esa fue la primera señal de que lo que fuera que estuviera a punto de ocurrir no sería nada bueno. Había algo en Tamar que emanaba una vibra que solo parecía presagiar fatalidad y demás, e incluso ahora, no me decepcionaba.
Hubo un cambio de presión en la habitación, sutil pero inconfundible, como si el aire se hubiera endurecido en torno a su propia mentira. Ophelia se enderezó primero, alisándose las mangas, adoptando una postura educada, como la que adop