Reina
Así no era como imaginaba que terminaría la noche, para nada. Aunque estuviera borracha hasta el cansancio y preguntara cuáles eran mis expectativas para la noche, créeme que esto no estaría entre las cincuenta cosas que pensé que pasarían. Demonios, ni se me habría pasado por la cabeza que podría encontrarme con un asesino en potencia. O, más específicamente, con un asesino en potencia enamorado de mí.
Explicármelo así solo lo empeoró aún más.
Mierda.
La noche pareció quedar en silencio