Valeria no pudo contenerse más. Todo lo que había comido recién se le revolvió en el estómago y terminó vomitándolo en el suelo, salpicando parte de ello en los pantalones de Álvaro.
Al final, solo salía ácido del estómago.
Álvaro se apresuró a traer agua para que Valeria pudiera enjuagarse la boca.\N—Olvidé que estás embarazada y que estas cosas sangrientas te afectan, —dijo, prometiendo recordarlo en el futuro.
Llamó a un limpiador para que limpiara el desorden en el suelo.
Una vez que el limp