Debido al bebé que llevaba en su vientre, Valeria entró a la tienda buscando específicamente ropa holgada que cubriera su abdomen. Rebeca pensó que ese era su estilo y, sin poder resistirse, comenzó a ayudarla a elegir.
—Señorita Ramírez, con ese cuerpazo no deberías esconderte, prueba este vestido largo.
Valeria, sin poder negarse, tomó la prenda y se dirigió al probador. Mientras se quitaba su ropa y se ponía el vestido, escuchó pasos.
Pensando que era Rebeca, y justo cuando no podía subir el