—¿Y quién es la que está al lado de la señora Soler? —preguntó alguien señalando a Iliana.
—Estoy soltera, y la verdad es que me gustan los médicos. Si les agrado, podríamos charlar más. Si no llegamos a ser pareja, al menos podemos ser amigos, ¿no? —Iliana levantó la mano y dijo con una sonrisa.
» ¡Así, la próxima vez que vaya al hospital, podría conseguir un descuento de ustedes!
Iliana, vestida con un suéter ajustado, una falda corta y una chaqueta estilo béisbol, lucía encantadora con su ros