Sergio lanzó una mirada a David, sonriendo irónicamente.\N—De todas formas, alguien como tú no es del gusto de Val —dijo Sergio.
David se quedó sin palabras.
Cuando la familia Ramírez estaba en su apogeo, Sergio había presenciado cómo algunas damas de la alta sociedad hablaban mal de Valeria, causándole bastante daño.
En una ocasión, en una fiesta a la que asistieron, Valeria, tras encontrarse con una de esas jóvenes, la tiró al suelo y le propinó una paliza. La chica, entre lágrimas, no paraba