Mientras estuvo en el auto fue meditando la idea de lo que se sentía pertenecer a dos mundos distintos. Pero si ambos eran su hogar. Kaia ya no segura de saber decir con exactitud de donde era.
-Es aquí señorita
Ella pareció no escucharlo.
No, hasta que sintió el toque de Aiden a su lado -es aquí, debemos bajar- le insto
Ella arrastro sus pies fuera del vehículo y admiro el gran edificio, entrada la noche este se veía un poco diferente. Lleno de luces y alumbrado, aun en la noche todo estaba a