TRES SEMANAS ANTES
Cuando la reina Ula salió de la cueva, esta tuvo que literalmente arrastrarse hacia afuera, mientras la risa desquiciada de la bruja aun resonaba por las paredes de piedra como un eco malévolo salido de sus peores pesadillas. Una risa desarmada que parecía provenir de lo mas oscuro el océano.
Ella habia sentido por unos segundos sus fuerzas abandonarla, y su vista se habia nublado, todo se habia vuelto negro.
Ella cerro sus ojos, sus manos se dirigieron a ambos lados de su ca