El mundo quería ver un nuevo amanecer, pero habían aquellos que no querían ver el amanecer en el mundo. Eso representaban las malas noticas. Y aquella tarde en medio de una divertida reunión llego una.
Cuando James entro por la puerta lo vio sentado cerca de la mesa -¿Por qué siempre que te encuentro tu estas comiendo?
Aiden hizo una mueca mientras bajaba el tenedor -¡se come todos los días!- dijo en su defensa indignado. – no soy un glotón
-No insinué eso
-A otro con ese cuento.
James lo miro