Ella ya habia controlado antes el agua dulce. Moverse en la tierra no era igual que moverse en el agua. Pero ella ahora mismo no era una sirena, era una humana. Estaba lejos de su hogar y fuera de su elemento. O algo así.
Pero aun así, sonrió.
A pesar de estar lejos de su hogar este no la habia abandonado del todo. Pues habia encontrado la forma de seguirla, así sea en forma de gotas de lluvia cayendo del cielo
Cerro sus manos y se concentro en evocarla.
Si Daniel quería jugar, ella le daría un