―Vamos a acercarnos ―dijo Keren aferrándose a su sombrero de paja al mismo tiempo que se abría paso entre la gente
―Por la Diosa, ¿ya viste eso? ―le preguntó un hombre a una mujer al mismo tiempo que señalaban a Anna sin ningún tipo de discreción
―Que descaro ―gruñó la mujer ―No será lo que esperábamos, pero la princesa Judith sigue siendo nuestra princesa ―
―Aunque, esa joven es más bonita ―dijo el hombre
―Con que Judith ―dijeron Anna y Keren en voz baja
―Ah, esto se va a poner bueno ―dijo Eli