Capítulo 4.4: El secreto de Armin.
―Oye, tú no eres nadie para celarla ―rió Armin antes de clavar sus ojos en Anna, quien había comenzado a cantar ―Pero, si debes de saberlo, yo la invité a cenar a ese lugar un día antes de que ingresara al palacio, estaba muy nerviosa, así que lo hablé con Gael y él nos cubrió para que ambos pudiésemos ir a cenar ―
―Ah, gracias por darme un arma con la que amenazar a mi cuñado ―
―Cuando quieras, pasé con él un mes, tengo muchas ―sonrió Armin antes de ponerse de pie ―Creo que iré por algo más fu