Capítulo 4.4: Adaptarse.
Apenas la puerta se cerró detrás de Nero, Anna y Dante no tardaron en enredarse en los brazos del otro para besarse con pasión, un beso que les devolvió el aire que tanta falta les hacía.
―Prométeme que no se te va a ocurrir unirte a él ―pidió Dante entre besos antes de bajar hasta su cuello
―Lo prometo ―jadeó Anna al sentir los colmillos de Dante rozar su piel
― ¿Ni si quiera por la misión? ―preguntó Dante acariciando su cuerpo por debajo de su blusa
―Solo hay una persona a la que quiero unirm