Capítulo 36.2: Nuestro caos.
En medio de la noche, interrumpiendo la conversación del grupo, el estallido del rey alfa resonó por todo el pueblo.
― ¡¿POR QUÉ HAY TANTAS MANTAS AQUÍ!? ―escucharon el rugir de Alastor ― ¿QUÉ INTENTAN HACERLE A MIS BEBITOS? ―
― ¡POR LA SAGRADA DIOSA! ¡YA DÉJAME DORMIR! ―se escuchó el grito de Iva
―Creo que tengo que ir por mi hijo yo mismo si quiero que mi nuera y mis recién nacidos nietos tengan algo de paz por esta noche ―rió Máximus a carcajadas
―Y ahí va nuevamente ―rió Anna ―El rey licánt