Capítulo 3.5: El consejo.
Cuando la mujer asintió, Dona y Melba la ayudaron a ponerse de pie antes de guiarla a la cocina, dejando solos a los jóvenes, quienes parecían tener demasiadas emociones contenidas.
―No puedo creerlo ―gruñó una muy indignada Anna cuando las mujeres desaparecieron tras la nueva puerta de la cocina
―Ese tal Samael está muy mal de la cabeza ―masculló Lysander
―Pese a lo que nos contó y a lo que vivió, la señora Dasha parece estar muy segura de que Arioch jamás la traicionó, pero su estado de sal