Capítulo 28.3: Anna y Marco.
Alastor, en compañía de sus padres tanto biológicos como adoptivos, se permitió por primera vez comportarse en público como el cachorro que nunca fue. En los juegos de destreza, jugó contra su hermana, y cuando esta lo vencía, el alfa se permitía hacer un puchero que hacía reír a todos.
Anna, por su parte, optó por cambiar sus planes de pasear junto a sus amigos y permaneció cerca de su padre, pues el espectáculo que estaba dando, era algo que tendría que contarle a su madre con lujo de detalle