Capítulo 22.5: Un extraño sueño.
Con una sonrisa coqueta, Anna observó como Dante se quitaba su uniforme antes de entrar con gracia al agua, algo completamente diferente a lo que ella había hecho.
―Bueno, ya tendremos tiempo para eso, después de todo, dijiste que hoy no íbamos a salir de casa ―
―Es correcto ―dijo Dante acercándose a Anna, quien había nadado hasta la orilla de aquella pequeña piscina para poder disfrutar la vista que aquel lugar les ofrecía
―Es hermosa ¿verdad? ―
―Lo es ―le susurró Dante al oído ―Es preciosa ―