Capítulo 14.4: Un momento para respirar.
Una vez todos se reagruparon en el exterior, el ambiente se relajó. El aire, aunque aún algo denso por la carga mágica, se sentía mucho más ligero gracias a la suave brisa marina que corría desde la costa.
Si bien el grupo aún tenía mucho que procesar e investigar, la calidez de los rayos del sol que comenzaban a teñir de naranja aquel callejón les brindó una momentánea calma.
Buscando descansar un poco antes de su siguiente movimiento, Emmet y Gael se habían derrumbado en unos escalones alejad