Mundo de ficçãoIniciar sessãoAhora azotan cerca de las ventanas, lo hacen con rabia, incluso estrellan objetos contra las paredes. Me levanto y vuelvo a ver entre los tablones.
«Oh, Sam, seguro te estarás retorciendo de nerviosismo e intentando salir para buscarme. Espero que te calmes en algún momento y no hagas una locura».
—No te preocupes, no podrán traspasar mi seguridad. Cada que me ven o están cerca, suelen dañarme solo la valla o quitar el alambra







