Mundo ficciónIniciar sesión«Reprimo un sollozo al verificar su pulso. Nada, se ha ido. Me apoyo contra su pecho sin soltarlo. Mi estómago se revuelve al alzar la vista y pasearla por el lugar lleno de cadáveres que alguna vez fueron mis amigos. Me muerdo el interior de la mejilla, estabilizo los movimientos erráticos de mis hombros y lo observo.
Aprieta los puños al darse media vuelta.
—No es tu culpa ni la mía. Nos esperaban y nos hicieron una emboscada. La







