Ashley se quejó cuando los primeros rayos de sol golpearon sus ojos. Cuando se miró en el espejo, tuvo la sensación de parecer un muerto viviente o de haber sido atropellada por un tren. Miró a Valentina antes de levantarse y llamar a Oliver. Le dijo que no iría a trabajar esa mañana, pero tampoco justificó sus motivos. Seguramente Oliver estaba siendo demasiado comprensivo o la estaba evitando para que ella sintiera en carne propia el dolor de ser despreciada. Porque eso es precisamente lo que