a sabes donde está la puerta… adiós Sara, y espero que sea la ultima vez que te veo… — la mujer tomó su bolso y salió hecha una fiera. — ah, nada las conforma — dijo con sarcasmo.
¿Crees que va a ser la última vez que la veas?
Mas le vale que así sea…
En cambio, yo espero que no te traiga demasiados problemas. Mujeres así, que no tienen nada que perder, suelen ser un tanto peligrosas…
Por esa razón, David, decidí mandarla a Estados unidos… — rió — desde allí no podrá hacer maldades ni molestar