¿Vamos desde cuando tienes que pedir permiso?
Desde que me até a este matrimonio… — la puerta se abrió y Arnold entró tímidamente, en sus manos traía una bandeja con varias charolas.
La señora me pidió algo para comer — dijo haciendo una reverencia.
Bien… — dijo Eleanor — déjalo en aquella mesita, y gracias — el hombre obedeció y haciendo una reverencia salía — ¿Arnold? — el hombre la miró — ¿el señor no ha dejado algún recado… para mi?
Solo me dijo que usted quedaba libre para hacer lo que qui