Una oportunidad inesperada.
Chelsea Hale.
Miraba fijamente mi café, mientras frotaba la taza con mis manos, de fondo se escuchaba el ruido de una máquina y el tintineo de los cubiertos. El sitio era discreto y bonito. No había nadie cerca.
Había silencio entre nosotros, yo temblaba… no sabía exactamente si por el frío de Londres o por la presencia del caballero que estaba frente a mí.
No me atreví a conferir ninguna palabra, y a pesar de ello, mi cabeza era un completo remolino, ideas iban y venían sin rumbo fijo
Miré