El precio de ser valiente.
Chelsea Hale.
Esa noche, no dormí.
La propuesta de Adrian daba vueltas en mi cabeza como un reloj descompuesto, marcando con ello el tiempo que no debía seguir postergando para una decisión importante.
Aceptar, significaba estar cerca de los Kingsley, pero rechazarla significaría… seguir sobreviviendo.
Estoy agotada y, no importa cuánto trabaje, a corto plazo, no lograré poder pagar la deuda con el banco.
A mitad de la noche, entre las penumbras de mi habitación… me senté en la cama, sujeté n