Hombre perspicaz

Chelsea Hale

Respiré profundo y llegué al baño a tomarme un momento para mí.

Salpi del baño y comencé a caminar hacia… no sé donde, no podía encontrar a Adrian entre el tumulto de gente importante. Entonces, me tomé un momento para mí misma, encontré a un mesero y tomé una copa de su bandeja. Y la probé.

—Señorita Chelsea, es un placer encontrarla.

Giré la mirada, la barba blanca era imperdible y los ojos verdes, eran totalmente característico, un rasgo familiar.

—¡Señor Robert Kinsgley! —
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